martes, 10 de junio de 2014

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Carlos se fue a su casa pensativo ¿cómo es esto posible? Abrió la puerta de su casa, dejo las llaves en el cenicero de su recibidor y estaba tan cansado que no quiso saber la respuesta, al menos en ese instante.

Se fue a dormir y se levantó, preparó un cacerola con agua, la puso al fuego y cuando empezó a salir burbujas en el agua hecho los macarrones durante diez minutos a fuego medio, por otro lado abrió un frasco de tomate frito y lo puso a calentar en una sartén y como complemento añadió jamón york, se fue a la pica y vació los macarrones en un colador, lo hizo dos veces para escurrir bien los macarrones, los puso en el plato y el tomate lo quito antes de realizar la segunda vez que escurrirlos. Quería algo sencillo y fácil de hacer para ponerse a trabajar lo antes posible, en aquella sensación que le provocaba cierta sensación de inseguridad, al tener ante sí que no era capaz de controlar por sí mismo, y era algo que le resultará muy familiar y se sintiera acomodado y al mismo tiempo la adrenalina que le transmitía la curiosidad, de ver que significaba todo aquello y darle un sentido a aquellas pistas que la razón del ser humano era incapaz de alcanzar y aún menos todavía de resolver…

No podía devolver a su dueño de origen ¿Quién sería? Intento leer nuevamente la información de aquel libro que compró en la tienda de antigüedades, pero no había nuevo que le pudiera ayudar a entender alguna cosa, por mínima que fuese, pero por desgraciada no hubo suerte. Lo que la leyenda decía que había una energía que dentro de él que era transmitida a su dueño cada vez que él lo frotaba, era como si fuera una manera de comunicación, el reloj envía un impulso eléctrico al cerebro y que hacía las neuronas rindieran menos y eso hacía que el reloj le dominará la parte que en un entorno que todavía no había sido explorado con éxito, la parte no rem (parte inconsciente de la persona) ese lado de la mente que resulta desconocido y atractivo, porque es algo que no se puede controlar.

sábado, 7 de junio de 2014

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Nada parecía tener sentido, nadie sabía nada y no sabíamos la razón que hacía ese hombre con aquella sustancia blanca de gran cantidad en su cuerpo y por si eso fuera poco no es de nuestro interés profesional y no sabemos nada. Conforme pasaba el tiempo iban pasando el tiempo en el informe aparecía aspectos más determinantes y uno de ellos era que era un policía en un caso de incógnito para atrapar al mayor mafioso de Italia llamado Pietro Milani y que al ser descubierto le hicieron sufrir hasta el último minuto de su vida y finalmente lo mataron con un cuchillo. ¿Era uno de los nuestros? ¿Por qué no pidió ayuda tras la información que debería dar semanalmente? ¿serán ellos o no serán ellos? Muchas veces queremos resolver un caso tan rápido, que no queremos saber realmente quien es o deja de ser el culpable, tan solo importa encontrar uno y cuanto antes, para no tener presión de los medios de comunicación, sentirnos que estamos en el ojo del huracán de cualquier persona de la calle, consiguiendo la seguridad, respeto y apoyo de la ciudadanía hacia el cuerpo de policía.

- No creo que sea Milani dijo Carlos a Javier
- ¿Yeso? Pregunto Javier
- Lo veo demasiado sencillo, algo se nos escapa concluyó
- ¿Eres tan cabezón siempre?
- ¿No decías que no me implicaba en los casos? contesto sonriendo Carlos
- Ya veo jeje replico Javier. Mañana es nuestro día libre que bien, ya tenía ganas de librarme de este maldito turno.
- Jaja veo que no te gusta el turno de noche dijo Carlos
- No y más en este maldita ciudad
- ¿ Por los rumores de la leyenda?
- No, no tengo miedo de eso ¿ cómo sabes tú eso?
- Los rumores vuelan solos
- Ya veo
- ¿Ha pasado algo alguna noche que resulte anecdótico de contar?
- Digamos que habido bastantes asesinatos sin resolver
- ¿Qué ha pasado?
- Nadie lo sabe
- ¿Arma homicida? ¿Huellas?
- Nada
- Pero por nuestra suerte hasta dentro de una semana nos hemos librado de la muerte

Página 14


Quiero ser bueno y tener mis contactos
Veo que te tomas esto enserio jeje replicó Javier
Si jeje quiero ser más que un policía de barrio, no te ofendas
No tranquilo, que no estoy ofendido
Menos mal jeje

Se produjo un silencio incomodo, y volvieron a la ruta que habían empezado, era una noche en la
que no se oía ni el maullido ni un gato callejero, hasta que de repente empezó a leer que tenía una bala en el lado izquierdo de la sien, lo que nos indica que el asesino estaba cerca o que conocía muy bien sus movimientos y rutinas, la pistola era una ocho milímetros aunque no fue hallada en el lugar del crimen el arma, tal vez sea el reconocimiento del asesino como símbolo y deleitándose de poder ante el muerto y la gente que intenta encontrarle, como una propuesta o invitación a la provocación a los agentes, pero eso a se verá en el trascurso de la investigación, fue una muerte rápida e instantánea, parecía que fuese un asesino profesional que fuese contratado por alguien del cual aún no tenemos su identificación (siguió leyendo) en el cuerpo fue hallado una sustancia blanquecina y según el laboratorio es cocaína. ¿Dónde conseguirá la sustancia y porque la toma? ¿quién se la consigue? ¿Qué le ha llevado a ese hombre a desperdiciar así su vida? ¿ será un ajuste de cuentas?.

Todo apuntaba o hacía referencia que la víctima tenía una doble vida, sus vecinos no sabían nada, aunque también cabe la posibilidad que los vecinos no quieran involucrarse en problemas pensó para sus adentros, él por otra parte pensó ¿qué habría hecho en lugar de ellos? ¿ lo habría dicho o me habría callado?. Por unas décimas de segundo se quedó pensativo, pero cuando recobro el sentido de la realidad se contestó así mismo: lo diría, el muerto merece descansar en paz, que la familia le guarde en su memoria y despedirse dignamente, porque si no pensará yo así, ¿que podría aportar yo a la sociedad? ¿Qué significado tengo de justicia y de dignidad? ¿ Qué significado aporta mi placa en una comunidad en la que vivo?.

El único interés que parecía digno de mención por aquel barrio, era la muerte inesperada y desagradable de una persona de aquel lugar, queriendo saber que había pasado, como había sucedido, y quien le ha matado y porque lo habían matado, querían respuestas a preguntas que por el momento aún no tenían y que yo no era la persona más adecuada para que saliera información a la calle, por muy injusto que me pareciera aquello, aunque por otra parte si revelaba algún detalle el asesino podría saber que le están buscando, todos se miraban sin articular palabra, todos sospechaban de todos, aunque ¿cómo averiguar quién se encontraba detrás de todo esto? Por el momento la casa estaba precintada para que no entrara nadie que no fuese de la policía.

El señor Rodriguez que así se llamaba la víctima, tenía muy pocos amigos, no era muy hablador, molestaba lo imprescindible y necesario a los vecinos, no hacía nada de ruido por lo que los vecinos de la finca no sabían cuando entraba o salía de su casa, ni que horario de trabajo tenía, apenas veía la televisión porque valoraba más la vida por lo que veían sus ojos que por lo que otra persona pudiera describir o contar, a consecuencia que pensaba que la televisión era dirigida por y para las personas importantes que dirigían la sociedad sin merecerlo, pero como todo en la vida no siempre se gana y desgraciadamente siempre son el mismo tipo de personas las que se salvan de ser salpicadas; pagaba el alquiler de forma puntual, era una persona muy educada y correcta, el estilo del cualquiera de nosotros, podríamos desear nosotros mismos.

- Todo esto es lo que pone sobre el caso dijo Javier a Carlos
- Vale
- ¿Vale? ¿Tú valoras este caso o no?
- Sí, pero hay muy poca información 
- ¿Cómo es posible que alguien así termine muerto? Se preguntaba Carlos
- No lo sé por el momento

viernes, 6 de junio de 2014

Página 13

-     cualquiera de la ciudad, donde no tenía que estar tomando el fresco como si se tratará de un ser desconocido tumbado mirando las estrellas, con los ojos bien abiertos como si no quisiera perderse ningún detalle, por más que intentaba olvidar aquella triste imagen de su cabeza, no le resultaba fácil. En ese momento sonó el timbre de la puerta, era su compañero Paco, compañero novato de Carlos, venía con una copia de la autopsia, le abrió la puerta y le ofreció una taza de café, que este rechazó de forma muy educada.

Solo venía a traerte esto
¿ No quieres pasar? Le dijo Carlos
No, acabo de salir de trabajar y quiero irme a mi casa a desonectar
Como quieras y gracias por traerme la copia
Pero que nadie más que nosotros sepa esto
Tranquilo, confía en mí, no te fallaré
Hasta luego
Hasta luego

E    Empezó a leer la autopsia, aunque la muerte es algo trágico y doloroso, para él era una alegría porque aprendería que significa ser policía, a razonar el proceso , observar con la atención necesaria los pasos con calma, mirar uno a uno, ver las pruebas a donde le llevan y lo que más satisfacción le produce a cualquier agente de la ley, que es atrapar al asesino y presentarlo ante la justicia, pero la mayor satisfacción es consigo mismo, aquel lugar que muy pocos suelen acceder a lo largo de la vida que es representada por cada una de nuestras acciones, el placer que se siente al realizar lo que a través de nosotros somos capaces de reflejar ante los demás.  Se fue a la cocina, cogió la cafetera, relleno la parte inferior de agua y el aparato que la tapa de café, y en la parte superior fue puesta por encima al ver que tenía buena conexión con la parte de abajo empezó a darle vuelta para que nada saliera del lugar que le correspondía,  puso encima de los fogones abrió el gas y con una cerilla raspo en la caja y apareció chispa que en décimas de segundo se abriría un ardiente fuego, que poco a poco se convertirá en una diminuta llama en que solo se podría observar en la cabeza del palo, lo acerco y empezó a arder y formo un circulo que calentaría y de repente empezó a salir humo y una olor fuerte e intensa, una vez el café estaba hecho y fue apartado a otro fogón, para que se enfriara un poco e ir a por un termo para poner el café y que no se refrescara, lo tapo, busco vasos de plástico, tiro la arenilla húmeda que se queda en la cafetera a la basura una vez hubo terminado, vacío la parte que estaba llena de agua a la pica, la fregó y la dejo que escurriera en la otra parte de la pica para que así se le fuera el agua que le caía por los alrededores hasta que no cayera ni una gota más, una vez lo limpio cerro el grifo, volvió abrir el grifo y después miraba como el agua después de haberle dado paso, veía como cada granito que se había quedado pegado algunos al final salieron tras el agua, otros granitos se resistieron y tuvieron que ser expulsados con el jabón y el esparto, se quedó como nuevo y listo para volver a usarse, enjabono la última pieza que faltaba, la enjuago y lo dejo con el resto de las piezas, se fue a dormir hasta que sonó el despertador como cada noche para irse a trabajar. Se le abrieron los ojos como platos tras escuchar el despertador, cogió la mochila sonriendo porque hoy era todo diferente, él se sentía diferente, porque no era simplemente un policía de barrio, aunque no fuese apreciado por los demás, porque no hay mayor aprecio que el desprecio y no todo es oro siempre lo que se reluce e incluso no siempre lo que aparenta acaba siendo algo real y que se aprecie a la vista. Nada iba a estropearle aquel turno, solo que no paraba de sonreír, y no había mayor logro que ver que tú propio colega compartir ese mérito y que te devuelva la sonrisa, juntos remando hacia el mismo lugar.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Página 12

Ambos se retiraron antes de que alguien les viera, se marcharon sigilosamente y a las siete habían quedado como siempre en la puerta, que Javier le esperaría y que se trajera los papeles. Mientras se fue a casa dejo las llaves en el recibidor y eran las siete y media y estaba que se dormía, no era capaz que los ojos se abrieran, por lo que decidió tomar un vaso de leche y irse a dormir, ya que a las cinco esperaría a Paco.

Miro a la cama, no sabía si tumbarse o no,  finalmente puso la alarma a las cuatro y media, para asearse y poder estar lo bastante despierto para dar una explicación oportuna.

Cerro los ojos, le costaba sentir el pelo de cada pestaña de los ojos, y finalmente dejo de mirar hacia el techo, juntándose cada pelo con su respectivo pelo, en la habitación solo se podía sentir la inspiración y expiración, al momento empezó a sentir el calor y los poros empezaron a salir al exterior haciéndose notar, como si se tratara de una estación errónea.

Notaba que una y otra vez la misma pesadilla, se sobresaltó y se miró así mismo y se dio cuenta que estaba empapado, incluso se podía sentir esa olor incomoda que provenía de su propio cuerpo, los círculos que se formaban en la ropa como si de un parche se tratara, miro ese objeto que normalmente se tiene situado en la parte superior de las mesitas de noche de la habitación, que cualquiera de nosotros podamos tener, y que nos hace sentir un mal estar, tras su agudo sonido, y nos hace que abramos los ojos, y hace que nos levantemos de forma muy suave y lentamente para cumplir como cualquier ser humano con sus obligaciones, en un lugar que nos resulta frío tras pasar unas horas determinadas en un lugar acomodados, calentitos, tumbados, relajados e incluso felices, porque la mente sigue su propio proceso, pero por su propia cuenta en la que se repasa los aprendizajes que hemos tenido a lo largo de cada uno de los días de nuestra vida y no le acompañamos, ya que nuevamente las ideas es una forma de definirnos, una forma propia de cada uno de nosotros, y al mismo tiempo, nos diferencia.

Se inclinó, se sentó en la cama en el lado derecho, se apoyó con las manos en el colchón para coger impulso y levantarse, tenía el pelo alborotado, las legañas en los ojos y se sentía sudoroso y con los poros por cada minúsculo músculo de su cuerpo y muy cansado, empezó con un primer paso izquierdo y luego el derecho, empezó a caminar hasta el baño, abrió la puerta del aseo, la cerró y abrió el grifo para el agua caliente, luego abrió un poco la fría, para que fuese tibia, puso las dos manos debajo y se la echó a la cara y frotándose, cogió la toalla de manos y se la seco y la hecho en la cesta de la ropa. Se desabrocho muy lentamente botón a botón, se estiro la camisa que quedo por  fuera del pantalón y se quitó lo botones de la muñeca y se quedó a pecho descubierto, se quitó los zapatos, los calcetines, abrió el cinturón, lo estiró al máximo y quito la villa del agujero, y con la mano derecha e izquierda, abrió el botón, se bajó la cremallera, los pantalones . . .

Elevó la pierna derecha, y luego la izquierda, estaba dentro de la bañera cabiz bajo, miro el grifo, cogió el teléfono de la ducha y con la mano izquierda, abrió el grifo, veía como diversas líneas de agua salían del mango, lo coloco en aquel lugar elevado donde se podía sostener el mando para que el agua cayera desde lo más alto, miro hacia arriba mientras sentía la acaricia de cada línea compuesta por diversas gotas recorriendo su cuerpo, cerro el grifo, cogió el champú con la mano derecha y hecho el líquido del jabón a la mano izquierda, colocó la botella en su lugar de origen, la cerró con la mano que tenía libre,  frotándose ambas manos el cuero cabelludo y se podía sentir el agua y la espuma caían sobre él, luego se lavó el cuerpo desnudo con el gel. Subió la pierna izquierda y luego la derecha , giro y vio su albornoz, estiró el brazo y lo cogió, rodeo su cuerpo con él, se marchó a su habitación y se vistió.

 Acaricio la oreja,  miro al espejo y busco  los bastoncillos, y fue al lugar donde conciliar el sueño para vestirse, se puso la camisa, los calcetines, el pantalón, la camisa por dentro del pantalón, se ató los zapatos, estaba preparado para averiguar que le había pasado aquella persona que en un lugar 

domingo, 2 de marzo de 2014

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Será un gran policía
Ya te digo
¿Y tú novato que tal?
Muy bien, es el primero en su promoción
Vaya, parece que hemos tenido mucha suerte
Si
Mientras en la otra parte los novatos.

¿ En qué puedo ayudarte?
Podrías hacerme una copia del crimen que me encontré
No es de tu jurisdicción, lo sabes, ¿no?
Sí, claro, pero mi compañero y yo lo estamos haciendo para que yo aprenda y así aumentar mi formación
Te lo haré, pero me tienes que prometer una cosa
Claro, dime.
Si te pillan con esto, yo no te lo he dado
Vale
¿Me lo prometes?
Prometido
Ok. Pues tómalo
Gracias por la confianza
De nada
¿Esta tarde haces algo?
Que me vas a pedir una cita jeje
jajaja no, es que he hecho nuevamente investigaciones sobre el reloj
¿ Si? Se puede resumir
Mejor ven a mi casa
¿ A que hora?
¿A que hora sales de trabajar?
Al mediodía
¿ A las cinco te parece bien?
Perfecto
Es que a las siete entro yo a trabajar

¿ Me vas a dar una explicación de que se trata tanto misterio? Preguntaba el jefe forense se queda mirando a Javier, para que este opinara si era de su confianza, si valía la pena contárselo o no, se creó unas décimas de segundo sin ningún ruido, Javier movió la cabeza para asintir y dar su aprobación.
No quiero que salga nada de aquí, ¿me he explicado?
Perfectamente
Como Ud. sabrá hace un par de días hubo el fallecimiento de un hombre, fui yo quien me lo encontré, pero como muy poquito tiempo en el cuerpo no me dejan investigar y quiero ayudar en la medida que pueda.
Yo te haré una copia siempre que pueda para que la puedas tener, además de aprender a investigar, te parece?
Le estaría muy agradecido señor
- Gracias a ti por tu confianza

sábado, 18 de enero de 2014

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–        ¿Qué haces aquí? Preguntó Javier
–        Creo que es obvio lo que se hace en un bar, no?
–        Sí, claro. Tomar algo, lo raro es que no te fueses a casa a descansar
–        Es que estoy esperando a alguien
–        ¿A quién?
–        ¿Sabes guardar un secreto?
–        ¿Lo dudas?
–        No sé, ¿Lo sé?
–        Hablo enserio
–        vale, vale, si lo guardare
–        Es que tengo un contacto que trabaja en el departamento forense

Ambos se fueron nada más pagar y entraron en comisaria, marcharon directamente a la planta baja donde estaban aquellas ventanas vacías con una bandeja, allí estaba el jefe y preguntaron por Paco

–        ¿Para qué quieren hablar con él?
–        Eso se lo diremos a él dijo Carlos
–        Vaya novato más descarado Javier
–        Jajaja lo sé, pero bueno se va soltando en el oficio
–        Ya lo veo jeje
–        Esperaros un momento que lo voy a llamar por teléfono

 Él sentía en su interior iban las cosas bien, que estaba hecho para estar ahí y que resolvería aquello, querría que aquello no acabará, era mil emociones en cada segundo de ese insignificante instante y se escuchaba de fondo la llamada que decía lo siguiente.

–        Hola Paco, soy Juan aquí tengo a dos agentes que preguntan por ti
–        Sí, claro, en un minuto estoy con ellos, aún no he terminado de un diagnóstico de la causa de la muerte.
–        No tardare
–        Vale, gracias

Se dirige a ellos y les comunica que en breves momentos serían atendidos, y hablando de él aparece

–        Hola, ¿En qué puedo ayudarles?
–        Se giran y le pregunta Carlos ¿Podemos hablar en privado?
–        ¿Te importa?
–        No, tranquilo jeje ya me lo habían dicho antes
–        Vale
–        ¿Me acompañas?
–        Claro, enseguida vengo
–        Te espero

Ambos veteranos se quedaron hablando.

    -¿Cuánto tiempo lleva en el cuerpo?
–        Una semana casi contesto Javier
–        ¿Solo?
–        Tiene un mal pronto, pero eso es bueno
–        Sí, no tiene miedo a nada
–        Yo tenía muchas dudas
–        Y yo

sábado, 11 de enero de 2014

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Finalmente no dijo nada, simplemente se limitó a leer los labios de su compañero dejando por un instante sus pensamientos y dejando que saliera ese sonido que es escuchaba en aquel coche, además del sonido del motor. Intento interiorizar toda la información que aparece en el oído externo hasta que llegué al oído interno, solo temía que la soledad le molestará nuevamente y poder pedir ayuda a nadie, porque nadie era él y por tanto nadie le podría entender, queriendo salir de un lugar que el mismo se había creado, un espacio y ninguna puerta, muchas preguntas y por el momento ninguna respuesta y menos todavía volver aquel lugar al que su mente le llevaba sin ninguna explicación aparente.

Como era la primera vez, aunque se planteaba ciertas preguntas y tenía cierta inseguridad en sí mismo, intentaba que no se le notará aunque Javier veía el nerviosismo, pero por más que lo intentará no lo conseguía, lo notaba distinto a otros días, pero la armadura que tenía en las ideas vagas y perezosas que deambulaban sin ningún motivo o razón, en lo que se podía apreciar a lo que el sentido visual le permitía alcanzar como cualquier ser humano. Notaba como caía Carlos por más que intentará una y otra vez alcanzar su propio objetivo, era como si hiciera alpinismo y cada una de las rocas que quería subir tuviera todo en su contra, incluso una brisa acariciara la montaña haciéndola erosionar. Era una sensación de culpabilidad la que recorría desde la profunda desmotivación dentro de su ser, saber que cae desde un precipicio al vacío, como si de una terrible pesadilla fuera representada en aquel mismo instante, pasando de ser de una ficción a una dolorosa  y triste realidad y que no hubiese ninguna colchoneta para no remarcar aquellos sentimientos, no había un camino que fuera el más adecuado, ni otro sendero que nos hiciese entender que ese carecía de significado en aquella situación, solo era consciente del largo el camino que le que quedaba por delante, pero por más que tuviera alguna mínima duda de su pensamiento, a pesar de tener muchas variables, sabía que la vida solo estaba hecha para valientes, que por más que se esforzará en mirar hacia atrás, le costaba tanto admitir un error, que se había él equivocado, que no podía observar diferentes variables que le hayan llevado a ese instante, que seguiría esos mismos pasos si empezase de nuevo, que dentro de esa inseguridad se sentía seguro e inseguro al mismo tiempo.

Ambos paseaban en su coche para hacer su turno, dieron una vuelta y vieron que no ocurría algo fuera de lo habitualmente normal, abrieron el expediente del  caso, miraron la lista de sospechosos, para averiguar si alguna de aquellas personas resultaba más culpable que otra, pero no había nadie que fuera un santo, por lo que todas eran muy familiares para la policía, antes si quiera de que se produjera este doloroso crimen, todas las personas tenían sus motivos para desearle que la vida de aquel hombre llegará a su fin, también todos tuvieron su oportunidad para realizar aquella barbaridad. Carlos, pensó que tenían muchos culpables, una bala, un arma, pero nada, por lo que se acordó de su amigo novato, ¿ y si le pido el informe de la autopsia a Paco?, tenía en mente hacer copias, para luego en el turno de su ronda comentárselo a Javier. Mañana por la mañana sin falta iría a comisaría a primera hora de la mañana, que sería a las siete y se llevaría el informe a casa, para leerlo. Aparcaron el coche a las siete menos cinco, y se acercó al bar a tomarse un café mientras se hacía la hora en que su buen amigo de confianza iba a ir a trabajar, Javier, al ver que su compañero estaba en el bar de enfrente, se sorprendió de que no fuera a casa a descansar y se acercó para ver que le pasaba, si hubiera algo que le preocupase.

Entro al bar, el camarero lo miro porque no le resultaba familiar, al contrario que Carlos, que era un cliente más o menos habitual, ya que solía ir mientras estudiaba en la academia. Se sentó en la barra  pidió un café y se sentó al lado de Carlos, y le pregunto:

¿Qué haces aquí? Preguntó Javier
Creo que es obvio lo que se hace en un bar, no?
Sí, claro. Tomar algo, lo raro es que no te fueses a casa a descansar
Es que estoy esperando a alguien

jueves, 9 de enero de 2014

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Las papilas son una especie de bulbos carnosos de varios milímetros, y la mayoría de ellas contienen unos botones gustativos que tienen unos pelitos microscópicos muy sensibles denominados cilios, que envían información al cerebro sobre el sabor.
Por otro lado, los receptores olfativos contienen también células que complementan el trabajo de las papilas. Durante la masticación, la comida libera sustancias químicas que ascienden inmediatamente por la nariz. Dichas sustancias estimulan a los receptores olfativos.

Nada más acabar de comer, puso jabón en el cubo de jabón mezclado con una poca agua que pondría posteriormente, cogió el esparto que había en ese cubo y empezó a fregar el plato, los cubiertos, el cazo, la tabla de cortar las verduras y el cuchillo cebollero. Puso todo a escurrir y mientras se dirigía a su habitación le sonó el móvil, era su capitán para comunicarle que al día siguiente de su quinta noche, tomaría un día de descanso y a la mañana siguiente que fueran él y su compañero, porque iban a empezar el turno de día y a la siguiente semana día libre y a la semana siguiente irían de tardes. “Si, señor” contesto Carlos. Colgó el teléfono, puso la alarma a las seis para despertarse e ir a trabajar, abrió la sábana, se puso el pijama y se metió dentro. Tan pronto cerro los ojos, le dolían y el cansancio corporal proclamó su sentencia en el sueño que tenía. Se despertó y no sabía dónde estaba, solo se veía con su pijama en un mundo que no era suyo, solo quería hacer lo correcto, pero en un espacio oscuro y flotando, intentando correr para buscar una salida, pero no la encontraba, solo había cada una de las gotas que salía del propio cuerpo, expresando así el valor de su esfuerzo pero no había recompensa que lo respaldará. Parece que aquel lugar extraño no tenía sentido, ni si quiera sabía porque estaba allí y tan sí quiera como había llegado, era como si su yo interior se manifestará de alguna manera. Se levantó sobresaltado, no entendía el sueño tan raro que había, ni el significado que tenía, en el caso hipotético que lo tuviese.
Se tocó la frente y notaba que el calor de los poros había salido a la parte superior de su cuerpo, por lo que fue sin pensarlo dos veces, directamente a la ducha, se quitó la ropa y la puso en la cesta de la ropa, abrió el grifo y se podían ver como miles de gotas programadas caían en la toalla de goma con la parte de botones de presión, como si de botones adhesivos se tratará, para que al ponerse la persona no se caiga, tras la caída del agua en el suelo de la bañera, abrió el grifo de agua caliente con su mano izquierda mientras sujetaba con la mano derecha el mango, tardará un poco, ya que su lugar de residencia las cañerías eran viejas, el agua recorría cada uno de los rincones de los milímetros de su cuerpo, encontró la botella de champú y se enjabono el pelo, froto con sus cortas uñas con gran intensidad, dejo la botella en un rincón y abrió la botella con la mano izquierda y se puso el líquido de el gel en la derecha, se empezó a lavar desde los pies hacía el cuello, luego la cerró y la dejo al lado del champú, a continuación cogió con la mano derecha el mango del grifo de la ducha y con su mano izquierda abrió despacio el agua caliente y para asegurarse que el agua estaba bien caliente o al menos tibia para no pasar frío, levantó una pierna y luego la otra, salió de la bañera, se puso el albornoz y con la cuerda que tenía por su cintura se hizo un nudo, fue donde tenía la toalla de manos y se empezó a secar la cabeza, se fue a la habitación, se puso el uniforme del trabajo, volvió al baño se afeito y se puso masaje, se peinó y ya estaba listo para ir  nuevamente un día más al trabajo. Solo le faltaba una cosa para estar listo y salir de su guarida. Preparo la máquina de hacer café, mientras buscaba por los armarios de la cocina vasos de plástico, tenía todo lo que  necesitaba y fue a la comisaria, y allí estaba su compañero esperándolo como cada día con la información nueva que habían puesto hoy junto a la información que ya se sabía previamente para poco a poco ir uniendo todas las posibles opciones para llegar lo antes posible a la conclusión y atrapar lo antes posible al asesino, pero por el momento no tenían grandes cosas, sólo un cuerpo sin identificación y sin cabeza, con las manos y los pies cortados, esparcidos en algún lugar por ahora desconocido, tenían un cuchillo que era el arma homicida pero sin huellas porque el asesino llevaba guantes y fue limpiado a conciencia, para así ser más costosa su identificación y detención.

Mientras Javier le explicaba los sucesos, el prestaba atención a lo que le estaba diciendo, pero mientras pensaba ¿qué soñé anoche? ¿ qué significado tenía aquel sueño tan raro? ¿ lo cuento o no?