martes, 10 de junio de 2014

Página 16

Carlos se fue a su casa pensativo ¿cómo es esto posible? Abrió la puerta de su casa, dejo las llaves en el cenicero de su recibidor y estaba tan cansado que no quiso saber la respuesta, al menos en ese instante.

Se fue a dormir y se levantó, preparó un cacerola con agua, la puso al fuego y cuando empezó a salir burbujas en el agua hecho los macarrones durante diez minutos a fuego medio, por otro lado abrió un frasco de tomate frito y lo puso a calentar en una sartén y como complemento añadió jamón york, se fue a la pica y vació los macarrones en un colador, lo hizo dos veces para escurrir bien los macarrones, los puso en el plato y el tomate lo quito antes de realizar la segunda vez que escurrirlos. Quería algo sencillo y fácil de hacer para ponerse a trabajar lo antes posible, en aquella sensación que le provocaba cierta sensación de inseguridad, al tener ante sí que no era capaz de controlar por sí mismo, y era algo que le resultará muy familiar y se sintiera acomodado y al mismo tiempo la adrenalina que le transmitía la curiosidad, de ver que significaba todo aquello y darle un sentido a aquellas pistas que la razón del ser humano era incapaz de alcanzar y aún menos todavía de resolver…

No podía devolver a su dueño de origen ¿Quién sería? Intento leer nuevamente la información de aquel libro que compró en la tienda de antigüedades, pero no había nuevo que le pudiera ayudar a entender alguna cosa, por mínima que fuese, pero por desgraciada no hubo suerte. Lo que la leyenda decía que había una energía que dentro de él que era transmitida a su dueño cada vez que él lo frotaba, era como si fuera una manera de comunicación, el reloj envía un impulso eléctrico al cerebro y que hacía las neuronas rindieran menos y eso hacía que el reloj le dominará la parte que en un entorno que todavía no había sido explorado con éxito, la parte no rem (parte inconsciente de la persona) ese lado de la mente que resulta desconocido y atractivo, porque es algo que no se puede controlar.

sábado, 7 de junio de 2014

Página 15


Nada parecía tener sentido, nadie sabía nada y no sabíamos la razón que hacía ese hombre con aquella sustancia blanca de gran cantidad en su cuerpo y por si eso fuera poco no es de nuestro interés profesional y no sabemos nada. Conforme pasaba el tiempo iban pasando el tiempo en el informe aparecía aspectos más determinantes y uno de ellos era que era un policía en un caso de incógnito para atrapar al mayor mafioso de Italia llamado Pietro Milani y que al ser descubierto le hicieron sufrir hasta el último minuto de su vida y finalmente lo mataron con un cuchillo. ¿Era uno de los nuestros? ¿Por qué no pidió ayuda tras la información que debería dar semanalmente? ¿serán ellos o no serán ellos? Muchas veces queremos resolver un caso tan rápido, que no queremos saber realmente quien es o deja de ser el culpable, tan solo importa encontrar uno y cuanto antes, para no tener presión de los medios de comunicación, sentirnos que estamos en el ojo del huracán de cualquier persona de la calle, consiguiendo la seguridad, respeto y apoyo de la ciudadanía hacia el cuerpo de policía.

- No creo que sea Milani dijo Carlos a Javier
- ¿Yeso? Pregunto Javier
- Lo veo demasiado sencillo, algo se nos escapa concluyó
- ¿Eres tan cabezón siempre?
- ¿No decías que no me implicaba en los casos? contesto sonriendo Carlos
- Ya veo jeje replico Javier. Mañana es nuestro día libre que bien, ya tenía ganas de librarme de este maldito turno.
- Jaja veo que no te gusta el turno de noche dijo Carlos
- No y más en este maldita ciudad
- ¿ Por los rumores de la leyenda?
- No, no tengo miedo de eso ¿ cómo sabes tú eso?
- Los rumores vuelan solos
- Ya veo
- ¿Ha pasado algo alguna noche que resulte anecdótico de contar?
- Digamos que habido bastantes asesinatos sin resolver
- ¿Qué ha pasado?
- Nadie lo sabe
- ¿Arma homicida? ¿Huellas?
- Nada
- Pero por nuestra suerte hasta dentro de una semana nos hemos librado de la muerte

Página 14


Quiero ser bueno y tener mis contactos
Veo que te tomas esto enserio jeje replicó Javier
Si jeje quiero ser más que un policía de barrio, no te ofendas
No tranquilo, que no estoy ofendido
Menos mal jeje

Se produjo un silencio incomodo, y volvieron a la ruta que habían empezado, era una noche en la
que no se oía ni el maullido ni un gato callejero, hasta que de repente empezó a leer que tenía una bala en el lado izquierdo de la sien, lo que nos indica que el asesino estaba cerca o que conocía muy bien sus movimientos y rutinas, la pistola era una ocho milímetros aunque no fue hallada en el lugar del crimen el arma, tal vez sea el reconocimiento del asesino como símbolo y deleitándose de poder ante el muerto y la gente que intenta encontrarle, como una propuesta o invitación a la provocación a los agentes, pero eso a se verá en el trascurso de la investigación, fue una muerte rápida e instantánea, parecía que fuese un asesino profesional que fuese contratado por alguien del cual aún no tenemos su identificación (siguió leyendo) en el cuerpo fue hallado una sustancia blanquecina y según el laboratorio es cocaína. ¿Dónde conseguirá la sustancia y porque la toma? ¿quién se la consigue? ¿Qué le ha llevado a ese hombre a desperdiciar así su vida? ¿ será un ajuste de cuentas?.

Todo apuntaba o hacía referencia que la víctima tenía una doble vida, sus vecinos no sabían nada, aunque también cabe la posibilidad que los vecinos no quieran involucrarse en problemas pensó para sus adentros, él por otra parte pensó ¿qué habría hecho en lugar de ellos? ¿ lo habría dicho o me habría callado?. Por unas décimas de segundo se quedó pensativo, pero cuando recobro el sentido de la realidad se contestó así mismo: lo diría, el muerto merece descansar en paz, que la familia le guarde en su memoria y despedirse dignamente, porque si no pensará yo así, ¿que podría aportar yo a la sociedad? ¿Qué significado tengo de justicia y de dignidad? ¿ Qué significado aporta mi placa en una comunidad en la que vivo?.

El único interés que parecía digno de mención por aquel barrio, era la muerte inesperada y desagradable de una persona de aquel lugar, queriendo saber que había pasado, como había sucedido, y quien le ha matado y porque lo habían matado, querían respuestas a preguntas que por el momento aún no tenían y que yo no era la persona más adecuada para que saliera información a la calle, por muy injusto que me pareciera aquello, aunque por otra parte si revelaba algún detalle el asesino podría saber que le están buscando, todos se miraban sin articular palabra, todos sospechaban de todos, aunque ¿cómo averiguar quién se encontraba detrás de todo esto? Por el momento la casa estaba precintada para que no entrara nadie que no fuese de la policía.

El señor Rodriguez que así se llamaba la víctima, tenía muy pocos amigos, no era muy hablador, molestaba lo imprescindible y necesario a los vecinos, no hacía nada de ruido por lo que los vecinos de la finca no sabían cuando entraba o salía de su casa, ni que horario de trabajo tenía, apenas veía la televisión porque valoraba más la vida por lo que veían sus ojos que por lo que otra persona pudiera describir o contar, a consecuencia que pensaba que la televisión era dirigida por y para las personas importantes que dirigían la sociedad sin merecerlo, pero como todo en la vida no siempre se gana y desgraciadamente siempre son el mismo tipo de personas las que se salvan de ser salpicadas; pagaba el alquiler de forma puntual, era una persona muy educada y correcta, el estilo del cualquiera de nosotros, podríamos desear nosotros mismos.

- Todo esto es lo que pone sobre el caso dijo Javier a Carlos
- Vale
- ¿Vale? ¿Tú valoras este caso o no?
- Sí, pero hay muy poca información 
- ¿Cómo es posible que alguien así termine muerto? Se preguntaba Carlos
- No lo sé por el momento

viernes, 6 de junio de 2014

Página 13

-     cualquiera de la ciudad, donde no tenía que estar tomando el fresco como si se tratará de un ser desconocido tumbado mirando las estrellas, con los ojos bien abiertos como si no quisiera perderse ningún detalle, por más que intentaba olvidar aquella triste imagen de su cabeza, no le resultaba fácil. En ese momento sonó el timbre de la puerta, era su compañero Paco, compañero novato de Carlos, venía con una copia de la autopsia, le abrió la puerta y le ofreció una taza de café, que este rechazó de forma muy educada.

Solo venía a traerte esto
¿ No quieres pasar? Le dijo Carlos
No, acabo de salir de trabajar y quiero irme a mi casa a desonectar
Como quieras y gracias por traerme la copia
Pero que nadie más que nosotros sepa esto
Tranquilo, confía en mí, no te fallaré
Hasta luego
Hasta luego

E    Empezó a leer la autopsia, aunque la muerte es algo trágico y doloroso, para él era una alegría porque aprendería que significa ser policía, a razonar el proceso , observar con la atención necesaria los pasos con calma, mirar uno a uno, ver las pruebas a donde le llevan y lo que más satisfacción le produce a cualquier agente de la ley, que es atrapar al asesino y presentarlo ante la justicia, pero la mayor satisfacción es consigo mismo, aquel lugar que muy pocos suelen acceder a lo largo de la vida que es representada por cada una de nuestras acciones, el placer que se siente al realizar lo que a través de nosotros somos capaces de reflejar ante los demás.  Se fue a la cocina, cogió la cafetera, relleno la parte inferior de agua y el aparato que la tapa de café, y en la parte superior fue puesta por encima al ver que tenía buena conexión con la parte de abajo empezó a darle vuelta para que nada saliera del lugar que le correspondía,  puso encima de los fogones abrió el gas y con una cerilla raspo en la caja y apareció chispa que en décimas de segundo se abriría un ardiente fuego, que poco a poco se convertirá en una diminuta llama en que solo se podría observar en la cabeza del palo, lo acerco y empezó a arder y formo un circulo que calentaría y de repente empezó a salir humo y una olor fuerte e intensa, una vez el café estaba hecho y fue apartado a otro fogón, para que se enfriara un poco e ir a por un termo para poner el café y que no se refrescara, lo tapo, busco vasos de plástico, tiro la arenilla húmeda que se queda en la cafetera a la basura una vez hubo terminado, vacío la parte que estaba llena de agua a la pica, la fregó y la dejo que escurriera en la otra parte de la pica para que así se le fuera el agua que le caía por los alrededores hasta que no cayera ni una gota más, una vez lo limpio cerro el grifo, volvió abrir el grifo y después miraba como el agua después de haberle dado paso, veía como cada granito que se había quedado pegado algunos al final salieron tras el agua, otros granitos se resistieron y tuvieron que ser expulsados con el jabón y el esparto, se quedó como nuevo y listo para volver a usarse, enjabono la última pieza que faltaba, la enjuago y lo dejo con el resto de las piezas, se fue a dormir hasta que sonó el despertador como cada noche para irse a trabajar. Se le abrieron los ojos como platos tras escuchar el despertador, cogió la mochila sonriendo porque hoy era todo diferente, él se sentía diferente, porque no era simplemente un policía de barrio, aunque no fuese apreciado por los demás, porque no hay mayor aprecio que el desprecio y no todo es oro siempre lo que se reluce e incluso no siempre lo que aparenta acaba siendo algo real y que se aprecie a la vista. Nada iba a estropearle aquel turno, solo que no paraba de sonreír, y no había mayor logro que ver que tú propio colega compartir ese mérito y que te devuelva la sonrisa, juntos remando hacia el mismo lugar.